Miradas positivas a la vuelta de La Renga


Bailando en una pata salió a la calle. En una encuesta realizada en el barrio de Villa Crespo le preguntamos a la gente como ve la vuelta de La Renga a los escenarios y se cree que la banda tuvo algún grado de responsabilidad con lo ocurrido en el recital de La Plata, donde a causa de un impacto de bengala murió Miguel Ramírez.



Tanque y su batería en La Plata, el último show de La Renga.


Del total de encuestados, el 80% respondió que veía con buenos ojos la vuelta de la banda y la reanudación de la gira Algún Rayo. De ese porcentaje, casi el 75% piensa que los integrantes de la banda no tuvieron ninguna responsabilidad en el hecho con argumentos como que “eso es responsabilidad de la organización y los que hacen los controles” (Martín, 26 años) o que “la banda no puede estar parando el recital cada vez que un boludo prende una bengala, yo vi que lo hicieron varias veces, pero hasta ellos ya se deben cansar” (Verónica, 24 años). El resto de ese parcial opina que los músicos debieron haber dejado de tocar o al menos no haber continuado con el recital.

Con respecto al 20 % restante del total, un 10% opina que la banda tiene algo de responsabilidad (“menor, pero responsabilidad al fin”, Lucas, 25 años) y que no están de acuerdo con que se reanude la gira hasta que no haya alguna determinación judicial o al menos algún culpable por la muerte de Miguel. El otro resto de los encuestados eligió no contestar al no estar “muy al tanto del tema” o no tener una decisión formada.

Todo tiene que ver con todo



  •  Alemanes pogueros

Hermann Hesse.
Hermann Hesse nació en 1877, y seguro que ni se le cruzó por su pequeña cabeza alemana que un par de siglos más tarde tendría alguna conexión con una banda de rock (¿qué mierda cuernos es eso?, preguntaría si se le hubiese podido consultar) de un país lejano que solo tenía cerca de 20 años como nación organizada. El niño creció y empezó a escribir cuentos, poesías y novelas. Le fue bastante bien y en 1946 le regalaron un Nobel de Literatura mientras paseaba unos días por Suiza con la familia (?). A los 50 años escribió un libro llamado El lobo Estepario, o en alemán, Steppenwolf.

Parace que el libro (y el nombre) le gustó mucho a un muchachito, también germano, que vivía en Canadá y había escapado con su familia de la Segunda Guerra Mundial: Joachim Krauledat, o más tarde, John Kay. A mediados de la década del 60, John armó una banda con algunos otros chicos provenientes y descendientes de alemanes y eligieron a Steppenwolf como nombre para el grupo. Comenzaron a tocar en bares de Toronto hasta que saltaron el charco (?) y pudieron pegarla en Estados Unidos. Con el paso del tiempo solo le quedaron dos logros: ser considerados los iniciadores del hard rock, y un gran tema como Born to be wild (Nacido para ser salvaje).

El tema se convirtió en un hito, y así fue como La Renga comenzó a tocarla en cada presentación, hasta poder plasmarla en su primer disco grabado en vivo (y tercero de la banda), Bailando en una pata (1995).


  • Rubio, quilombero y renguero


Kurt en el MTV Unplugged, meses antes de su muerte.
Este año se cumple el vigésimo aniversario de la grabación de uno de los discos más importantes de la historia del rock: Nevermind (1991), de Nirvana. Y se hace imposible nombrar a la banda creadora del grunge sin recordar a su difunto cantante, Kurt Cobain, quien se suicidó en Seattle (Estados Unidos) el 8 de abril de 1994, víctima de una profunda depresión, de un balazo en la cabeza. A metros de la cama donde el cuerpo yacía tirado, en un pequeño jarrón de flores, fue encontrada una carta dirigida a su esposa, Courtney Love, donde explicaba alguna de las razones de su muerte, o se comparaba envidiosamente con Freddy Mercury. Al final del texto y casi a modo de excusa, Kurt escribía “it's better to burn out than to fade away” –Es mejor quemarse que apagarse lentamente-, un fragmento de la canción de Neil Young, Hey Hey My My (Rust never sleeps, 1979).

Esta canción, un clásico del cantante canadiense, y que ha sido versionada por infinidades de bandas en todo el mundo, entre ellas Oasis y Sistem of a down, llegó a nuestro país por medio de La Renga, quien incluyó una versión de estudio en el disco La esquina del Infinito (2000), y otra excelente adaptación en vivo del disco Insoportablemente Vivo (2001) con la compañía de Norberto Pappo Napolitano.


  • Escaleras al cielo o al infierno
Led Zeppelin fue una de las bandas más influyentes en la historia del rock. Con un estilo revolucionario para la época (fines de los 60, principio de los 70) quedó signado como uno de los grupos más importantes. Su final abrupto llegó en 1980, tras poco más de diez años de existencia, cuando el baterista John Bonham apareció muerto en la mansión de Jimmy Page (guitarrista) y eso determinó la disolución de la banda, que no creó oportuno reemplazar a uno de sus integrantes. John Bonham es considerado como uno de los mejores bateristas de la historia, no solo por su calidad y versatilidad sino por que muchos creen que revolucionó la forma de tocar el instrumento, con golpes más fuertes y alejándose del estilo blusero predominante de esos años.

A medidos de la década del 70, el muchacho nacido en Worcestershire (Inglaterra) compartió escenario con un argentino poco conocido en los Estados Unidos: Norberto Napolitano. Pappo se encontraba desde hacía un tiempo por el país del norte, recorriendo sus rutas a bordo de una Harley-Davidson y tocando la guitarra con amigos como B. B. King o Lemmy Kilmister (cantante de Motörhead).




Con el paso de los años, Pappo se convertiría en uno de los íconos del rock nacional e influencia para muchas bandas como La Renga. Además de profesarle su admiración y respeto, la banda de Mataderos logró compartir escenario en varias oportunidades con el Carpo, y tras su muerte el 25 de febrero de 2005 a causa de un accidente a bordo de su moto, La Renga decidió brindarle un homenaje es forma de canción: Viva Pappo.

Solo un camino he de caminar…


Chizzo y Tete en La Plata, último show de la banda

Con felicidad (y una pizca de dolor en el fondo) la noticia de la vuelta de La Renga a los escenarios comenzó a correr por el boca en boca, el más clásico medio de difusión de la banda de Mataderos, después de un comunicado a través de la página oficial. "Tras la pérdida de Miguel, dolor que en nosotros permanecerá irreconciliable, decidimos reencontrarnos dentro del halo de la música, bajo una toma de conciencia definitiva".

La gira de Algún Rayo había sido suspendida el 18 de mayo, tras la muerte de Miguel Ramírez, el jóven que fue impactado por una bengala náutica en el recital que la banda brindó en el Autódromo Roberto Mouras de La Plata, el 30 de abril. También el Indio Solari, quien tenía previsto un show para el día 28 de mayo en la ciudad de Junín, postergó su presentación hasta nuevo aviso. El ex líder de Los Redondos volvió a tocar el pasado fin de semana, y ahora es el turno de La Renga, pero con nuevo lugar.

La cita será el sábado 15 de octubre, en el Anfiteatro José Hernández de la ciudad de Jesús María (Córdoba), lugar donde la banda liderada por Chizzo Napoli ya se presentó en un par de oportunidades. Después de esta fecha, la gira de Algún Rayo será reprogramada respetando (en la medida de los posible) los lugares que estaban pautados.


Miguel Ramírez
Desde Bailando en una pata, festejamos la vuelta de las ceremonias rengueras, y esperamos que esta vez las heridas hayan dejado marcas indelebles, y que la fiesta sea grande, pero “bajo una toma de conciencia definitiva”.

La Renga, historias y algo más



¡Comenzamos una nueva aventura renguera! BAILANDO EN UNA PATA les da la bienvenida, y que mejor manera de empezar este camino que hablando de la mejor banda de rock nacional: LA RENGA

La Renga en sus comienzos.

Todo comenzó la noche de año nuevo de 1989. En el barrio de Mataderos se conocieron un grupo de pibes amantes de rock y la música. La buena onda entre ellos y la identificación que generaron hicieron que rápidamente empezaran a proyectar algunos planes. Como por casualidad Gustavo “Chizzo” Napoli tocaba la guitarra, al igual que Raúl Dillelo, Gabriel “Teté” Iglesias el bajo, y su hermano, Jorge o “Tanque”, la batería. Los roles ya estaban repartidos.

Esquivando charcos (1991)
La ilusión no era demasiada. Con tocar más o menos afinado, y poder mostrarse en algunos bares de la zona para sus amigos, les bastaba. El primer recital tuvo lugar en el Club Larrazabal de Mataderos, en un pequeño salón para no más de 150 personas. Pero la experiencia fue buena, y la banda empezó a entusiasmarse. Siguieron tocando en clubes y bares de la zona, y con la poca plata que podían juntar es sus trabajos (Gustavo era plomero, Gabriel operario de fábrica y Jorge taxista) grabaron su primer disco. Una producción independiente editada en casette, Esquivando charcos, la cual vendían es sus presentaciones.


La banda empezó a hacerse notar por la zona y a visitar bares más grandes de la capital y el conurbano bonaerense: El Galpón del Sur, Stadium, Die Schule, y algunos otros. La convocatoria subía con cada show, los casettes ya estaban agotados y había noches en que quedaba gente afuera. Algo estaba pasando. Y una confirmación de ello fue cuando se les presentó la oportunidad de tocar en Cemento, el lugar consagratorio para las bandas de rock del under, por donde años antes había pasado Patricio Rey y sus redonditos de ricota.

En 1994, editan A donde me lleva la vida, su primer CD de manera independiente, y llegaron a tocar a Obras Sanitarias, el templo del rock nacional. Su consolidación como una de las bandas del momento los lleva a presentarse en otros puntos del país por primera vez, como Rosario y Córdoba. La Renga se encontraba en un punto crítico: tenían el potencial para consolidarse como una gran banda, pero el mercado independiente no les dejaba dar el salto. Para marcar esa diferencia debían unirse a una discográfica, algo que iba en contra de sus intereses.

A donde me lleva la vida (1994)

En ese tire y afloje interno del grupo, llegaron a un insólito acuerdo con Polygram. El sello aceptaba mantener toda la estructura independiente de la banda y no participar de ninguna decisión de producción ni manejo del grupo. Ellos tenían plena libertad para decidir cuando y donde tocar, y no podían exigirles entrevistas, solo las que ellos aceptaran. El punto más delicado del contrato pasaba por el 20 por ciento de regalías que la banda recibiría por disco, algo inusual para una banda de rock, que recibían solo el tres por ciento.

Bailando en una pata (1995)
El acuerdo firmado les permitió a los integrantes de la banda abandonar sus trabajos y poder dedicarse por completo a la música. Para este entonces, Raúl “Locula” Dillelo ya había dejado de ser un integrante, y se habían sumado Gabriel “Chiflo” Sánchez, en saxo y armónica, y Manuel Varela, solo en saxo. Polygram relanzó el último disco y en 1995 editó el primer álbum en vivo, Bailando en una pata, grabado de los shows de La Renga en Obras.

Despedazado por mil partes (1996)
Al año siguiente salió a la luz Despedazado por mil partes, que incluía el tema Balada del diablo y de la muerte, la que le dio a la banda el salto que necesitaba para la masividad. Para 1997, el fenómeno de La Renga había pasado las fronteras, y la banda armó su primera gira por el exterior, visitando México, Estados Unidos y Puerto Rico.

En 1998 salió a la calle el disco denominado La Renga, aunque se trate de un nombre más impuesto por el sentido común que por los integrantes de la banda, los cuales no dieron título al álbum, generando una gran variedad de nombres, como el “disco de la estrella”, en alusión a su tapa, o el disco “sin nombre”.


Tras dos años de presentaciones, la banda de Mataderos editó un nuevo disco, La esquina del infinito, el cual fue presentado en Ferro, en dos ocasiones, y con un espectacular show en Huracán. Ese recital permitió la salida del segundo álbum grabado en vivo, Insoportablemente vivo, el cual más tarde sería también presentado en DVD.

La esquina del infinito (2000)

La gran explosión del grupo se vio favorecido por un hecho casi fortuito. En el año 2001, Los Redondos, la banda más convocante del país, abandonaron sus presentaciones en vivo hasta “que las condiciones en el país fueran favorables”. Esto permitió que muchos seguidores de la banda liderada por el Indio Solari, se volcaran de manera masiva por La Renga, un grupo no solo aparentado musicalmente, sino ideológicamente.

Insoportablemente vivo (2001)

En el 2002, y como muestra de esta expansión, la banda de Mataderos se presentó por primera vez en el Estadio Monumental de River Plate, ante más de 50 mil espectadores. Un lugar que solo habían ocupado tres grupos nacionales: Los Redondos, Soda Stereo y Serú Giran. Al no acordar un contrato con su nueva discográfica, Universal, La Renga decidió fundar su propio sello y volver a producirse independientemente.

Detonador de sueños (2003)

A fines de 2003 sacaron su nuevo disco, Detonador de sueños, el cual fue presentado, primero en el Estadio Chateau Carreras de Córdoba, y luego, nuevamente en la cancha de River, esta vez ante 70 mil personas. Tres años después lanzaron Truenotierra, un disco doble con un CD íntegramente instrumental.

Truenotierra (2006)

A fines de 2010, y tras una larga espera, la banda de Mataderos presentó su último disco, Algún Rayo, el cual fue lanzado a la venta junto con una entrada válida para cualquiera de los recitales de la gira de presentación, que comenzó en diciembre de ese año en Rosario y sigue su curso.

Algún rayo (2010)