La odisea de conseguir un disco de La Renga


“De paso por Buenos Aires, quise comprar un disco de La Renga. Creo q es más fácil comprar el billete ganador de la lotería...”


Navegando por Facebook y nuestra página BAILANDO EN UNA PATA me llamó poderosamente la atención este comentario de un usuario colombiano. La difícil tarea de conseguir un disco de La Renga es algo que no perciben aquellos que viven en las grandes ciudades, o que ya poseen los CD’s desde el momento de su lanzamiento. Pero es una realidad para aquellos que vienen de afuera, del interior del país, o para los nuevos fanáticos de la banda.


Las ventas de discos bajan considerablemente cada año.
La industria discográfica está en franco descenso. La imposición de Internet como medio de consumo musical, y el fácil acceso que la red propone para la descarga ilegal de discos, han puesto a las que fueron por muchos años las dueñas de la música en jaque. Incluso algunas empresas han comenzado a lograr acuerdos con las bandas para la distribución gratuita o a bajo costo de la música.


Pero las grandes redes de piratería se han vuelto prácticamente incontrolables, ya que no solo la efectúan algunas organizaciones ilegales, sino también muchos particulares. Además de Internet, pueden conseguirse los CD’s y DVD’s en puestos callejeros o clandestinos, algo común en países como la Argentina.


Sumada a esta nueva realidad que viven las industrias discográficas y las casas de comercialización de discos, La Renga ha tenido siempre una relación muy particular con estas empresas. Luego de la ruptura con Polygram, con la que editó Bailando en una pata (1995), Despedazado por mil partes (1996) y La Renga (1998); y con Universal, con la que publicó La esquina del infinito (2000) e Insoportablemente vivo (2001), la banda de Mataderos creo su propio sello.


Esquivando charcos (1991), un disco casi imposible de conseguir.
A causa de esto, las mencionadas empresas discográficas dejaron de emitir copias de esos discos, cosa que tampoco hizo el grupo con La Renga Discos. Los únicos discos que pueden conseguirse con algo de insistencia (y suerte) son los que salieron en su etapa independiente: Detonador de sueños (2003), Truenotierra (2006) y Algún rayo (2010).


Con respecto a su último álbum, existe otro inconveniente. La banda tuvo una particular e ingeniosa idea para su lanzamiento. El disco fue anexado a las entradas para los recitales de la gira presentación, que comenzó en diciembre de 2010, y tras un parate por la muerte de Miguel Ramírez, continúa su marcha. De modo que la única forma de acceder a él, es adquiriendo una entrada para cualquiera de las presentaciones de la banda. Una buena iniciativa para los fanáticos que seguro presenciarán algún show, pero no una buena idea para aquellos que solo quieren escuchar el disco o no tienen la posibilidad de concurrir a algún recital.

2 comentarios:

  1. Correcciones:
    Asumo que se trata de la nota de opinión.
    Cumple con la consigna, pero podría fundamentar más profundamente lo que plantea.
    Releer siempre.

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    1. ahora el disco se va a poder comprar en disquerias, cuando termine la gira algun rayo. osea dps del 7 de abril

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